OHB en el deporte
El organismo requiere de un gasto ENERGÉTICO, para mantener todas sus funciones vitales: respirar, controlar la temperatura corporal, la circulación de la sangre que incluye, desde luego, la actividad cardiaca, el procesamiento de los alimentos (digestión), la producción de proteínas, enzimas, hormonas y muchas funciones más.
Se requiere de un aporte de energía extra, importante para realizar otras actividades de MOVIMIENTO Y FUERZA, tales como moverse, cargar, caminar, correr o entrenar en cualquier actividad física. Para llevar a cabo todas estas funciones se requiere de ENERGÍA, en forma de ATP (enlaces químicos de alta energía) la que se produce en unos diminutos organelos intracelulares denominados MITOCONDRIAS y gracias a ellas podemos vivir y realizar todo lo que hacemos.
El gasto energético se incremente considerablemente cuando desarrollamos cualquier actividad física y uno de los elementos fundamentales (aparte de la glucosa), para mantener la producción de energía (ATP), es el OXIGENO, es tan importante que si se carece de el, la célula muere a los pocos minutos.
En el caso del deporte, cuando existe cualquier lesión o traumatismo, la cantidad de oxigeno llega de manera deficiente a las áreas lesionadas sobre todo cuando los tejidos en estas condiciones INCREMENTAN sus necesidades de oxígeno para llevar a cabo sus funciones de reparacion-cicatrización-curación. Es en estos casos cuando la OHB TIENE MAYOR EFECTO DE OXIGENACIÓN Y ANTIEDEMATOSO CONOCIDO EN MEDICINA.


